El gobierno de Alan García está llegando a su fin y nos deja joyitas por resolver, sobre todo con Puno, Arequipa, La Oroya entre otros lugares en conflicto. Este gobierno que se nos va ha sido poco conciliador pero bastante permisivo, lejos de tener un buen diálogo da la impresión de dejar las cosas pendientes y en términos bastante claros endosárselos al siguiente gobierno como un “agarra esa flor” o “tan fácil no te la vas a llevar”. Pero como Alan dice “la plata viene sola” así también la plata se va sola cuando hay bloqueo de carreteras, toma de ciudades, manifestaciones agresivas, etc. que ahuyenta al turismo. Pero no todo es plata en el Perú, la gran pérdida de peruanos en este versus del gobierno contra la población creo que también es preocupante.
“Pero hay un papel que le corresponde al Estado para garantizar la seguridad en destinos donde hay conflictos o puede haberlos, y esa tarea está en debe” explica Alejandro Páez, especialista en turismo de la universidad ESÁN. Comenta además que la marca Perú en el extranjero pierde credibilidad con estos acontecimientos violentos. ( Argumentación de autoridad)
Fuente: elcomercio.pe - 04 de julio de 2011

No hay comentarios:
Publicar un comentario